Repretel tiene los derechos sobre las transmisiones de los Juegos Olímpicos 2012. Perfecto. Bien por ellos y la inversión que hicieron. Pero al suprimir al resto de canales que transmitían los resúmenes del día, nos privaron, a quienes solo podíamos observarlos durante la noche (pues la mayoría de nosotros trabaja), 'sin chicha y sin limonada'. Espero que atiendan pronto el clamor de muchos miles, pues los Juegos Olímpicos son una experiencia extraordinaria que habitualmente las familias comparten, al reunirse juntos frente al t.v.
Eso sí, Combate mantiene su horario estelar, el cual jamás cambiarían (ni siquiera por una semana) de horario, pues es su programa estrella.
Yo, 'ferviente seguidor' del programa, insto a Repretel a que solo por esta semana, transmitan los JJ.OO., los cuales solo podemos disfrutar cada cuatro años. Además, quiero compartir con ustedes este artículo que amablemente me publicó La Nación en Diciembre del 2011 sobre mi opinión del programa Combate...
Son casi las 7:00 p. m. y estoy esperando a ser atendido en la carnicería del minisúper del barrio. Hay más personas de la cuenta y, pacientemente, me aguanto el que la señora que llegó después mío ya dio claras muestras de que se me quiere colar en la fila. Pero no hay problema: arriba a mi derecha tengo un televisor que me entretiene; aunque para ser sinceros, lo que vi en él, dos meses después, en vez de entretenerme, sigue atormentándome, no me deja en paz. Y por eso escribo estas líneas.
Transmitían ese programa llamado ‘Combate’. Nunca lo había visto y admito que nunca más lo volví a ver, excepto esa misma noche cuando llegué a la casa y tuve que volver a sintonizarlo para cerciorarme de mi error de juicio inicial. Veamos: justo cuando la doñita se me hace colada en la fila, veo a una concursante siendo ‘cuestionada’, es decir, le hacen una pregunta, no sé si para ganar puntos, o perderlos, o hacernos a nosotros perder la razón y el juicio. La pregunta en cuestión fue: ¿De qué país fue presidente Abraham Lincoln? La señorita (y no me referiré a la cara de ignorancia que se reflejó en su cara), al verse abrumada por esta pregunta digna de un doctorado en Historia, contraatacó con la pregunta: ¿Abraham? ¿Abraham qué?
El siguiente concursante (he querido pensar que lo hizo adrede para ser consecuente con su compañera) se mostró ante las cámaras, igualmente ignorante cuando le preguntaron: ¿Cuáles eran los nombres de las tres carabelas de Colón? Luego de los 20 segundos que le dieron para responder (y que de seguro se le hicieron interminables, aunque a mí se me hicieron el doble de largos), alguien le sopló y finalmente pudo responder, más por rebote que por sabiduría. ¿Será ese el término correcto? ¿Sabiduría?
Hace exactamente 50 años, en enero de 1962, la OEA suspendía a Cuba mientras ellos firmaban un pacto con la desaparecida URSS. El clímax de dicho pacto sería nada menos que la crisis de los misiles. Nueve meses antes (en abril de 1961) se había dado la invasión en Bahía Cochinos con la torpe participación de la CIA y un Kennedy asumiendo toda la responsabilidad: “Hay un viejo dicho de que la victoria tiene 100 padres y la derrota es huérfana' Lo que importa es solo una verdad, soy el oficial responsable de este Gobierno”. En agosto de ese año, el Che Guevara le envió una nota a Kennedy en donde afirmaba: “Gracias por playa Girón. Antes de la invasión, la revolución era débil. Ahora es más fuerte que nunca”. Kennedy admitió después que hubiese deseado destruir la CIA en mil pedazos y afirmó que advertiría al próximo presidente de no creer que debía escuchar la opinión de los militares, en asuntos militares, pues no valían un cinco.
Valor de la educación. Quise hacer este breve paréntesis histórico porque tal y como hace 50 años, hoy, el mundo sigue siendo un lugar rodeado de peligros y riesgos que solo pueden ser afrontados y resueltos por personas educadas, cultas y preparadas. El desarrollo educativo de nuestro país solo se ha dado a nivel de un porcentaje del PIB para la educación, pero nosotros, los ticos, nos hemos encargado de debilitar la enseñanza con el “porta’mí”, el nadadito de perro y un sinfín de cosas más. Ya no importa nada y por eso vemos muchachos y muchachas que claramente demuestran su ignorancia, en un programa convertido hoy por hoy en el trapito de dominguear del canal, con los más altos ratings del país, en horario estelar, me pregunto: ¿Cuál es el mensaje? ¿Que todo es pura vida? ¿Que no importa ser un ignorante porque para combatir y ganar en la vida se necesita de otras cosas?
No nos equivoquemos: el 2012 es un año para hacer giros políticos, sí. Pero también para tratar de enderezar a la sociedad como un todo, y el esfuerzo debería ser de todos, procurando los valores de siempre (respeto, responsabilidad, honradez), las virtudes de la razón de Aristóteles (inteligencia –o sabiduría– y prudencia), y el sentido común. Ese que nos dice precisamente que debemos ayudar a nuestros niños y jóvenes a salir adelante.
A enseñarles que debemos esforzarnos por dar nuestro mejor y mayor esfuerzo por educarnos y prepararnos para el futuro, ya que solo así tendremos las armas necesarias para combatir en el mundo real.
