La noche de este lunes se celebró el tercer y último debate
presidencial en los EE.UU. entre el demócrata Obama, quien busca re elegirse
por cuatro años más, y su contendor Mitt Romney, candidato de las filas
republicanas. Luego de tres debates, pareciera que los indecisos ya pueden
escoger por alguno de los dos. Al menos eso dicen las encuestas de este lunes,
en donde dieron por ganador a Barack Obama.
Durante el primer debate, el presidente Obama se mostró
cansado y distraído. Probablemente su exceso de confianza le pasó la factura ya
que no se preparó tan bien como lo hizo Romney, quien en cambio sí respondía
con asertividad, buen ánimo y excelente lenguaje corporal. De ahí que para el
segundo debate sucedió lo que todos esperaban: se vio a un Barack concentrado,
acucioso y preciso en sus respuestas, casi todas ellas sustentadas en hechos y
no solo palabrería. En este tercer debate, sucedió lo mismo que en el segundo:
ante los ojos de los indecisos, Barack ganó con ventaja sobre su rival, sobre
todo porque finalmente ha vivido cuatro años de política exterior, justamente
el tema de fondo de este debate final.
Comandante en jefe
Así se le llama también al presidente en los EE.UU. quien, al ser elegido,
asume este cargo sobre las fuerzas armadas. Y quien, en caso de emergencia
nacional, toma decisiones cruciales de acción inminentemente militar. Una de
las particularidades de este debate consistía en ver a ambos candidatos
afrontar el tema de la política exterior, pasando por Rusia, Irán, Corea del
Norte, Siria, Pakistán, Afganistán y todo ello desde una perspectiva
estratégica con tintes militares y al mismo tiempo pacíficos y sin descuidar el
supuesto liderazgo mundial que tienen los EE.UU. en estos menesteres.
Partidarios de ambas tendencias consideran que su candidato
demostró el temple necesario para ocupar el puesto. Romney pareció más
cauteloso en sus respuestas, a veces inclusive asintiendo a lo que el gobierno
ha hecho en Libia, Siria y Afganistán. Mientras tanto, Barack se mostró
enfático, justificando con hechos cada una de las decisiones que han debido
tomar en los últimos cuatro años.
Frases populares Lo
interesante de estos tres debates ha sido que en cada uno de ellos, se ha
popularizado una frase, la cual ha generado una reacción masiva en las redes
sociales. En el primer debate, Romney adujo que aunque amaba a Big Bird (popular personaje de Plaza
Sésamo), recortaría el presupuesto del fondo gubernamental para las televisoras
públicas. En el segundo debate, al hacer referencia a su búsqueda de mujeres
para ocupar puestos claves cuando era gobernador de Massachusetts, dijo que
recibía “archivadores llenos de mujeres”.
Para el tercer debate, Romney -quien ha insistido en que
aunque se deben recortar presupuestos, fortalecerá todo el aparato militar-
atacó a Obama argumentando que tenían menos buques de guerra que en 1916, a lo
que Obama le respondió: “Bueno, gobernador, también tenemos menos caballos y
bayonetas, porque la naturaleza de nuestros militares ha cambiado”. Y añadió: “Tenemos esas cosas llamadas
portaviones, donde los aviones aterrizan sobre ellos. Tenemos esos navíos que
se sumergen en el agua: los submarinos nucleares”. Obama inclusive, haciendo
gala de su astucia para señalar la torpe idea de necesitar más buques de
guerra, hizo referencia a un juego de niños cuando sentenció: “La pregunta no
es un juego de Battleship, en donde
contamos los barcos…”.
El punto de vista de ‘otro’
empresario Mitt Romney ha insistido a lo largo de su campaña en ser un
empresario exitoso quien por su experiencia empresarial, fácilmente logrará
crear 12 millones de empleos en los EE.UU. Quien no piensa igual es otro
empresario: nada menos que Mark Cuban, ubicado entre las 500 personas más
adineradas del mundo según la revista Forbes, y mejor conocido por ser el
propietario del equipo de la NBA, los Dallas Mavericks.
En una entrevista realizada en el show de Piers Morgan en
CNN, y en esta ocasión auspiciada por Anthony Robbins (afamado motivador y
escritor de varios libros como ‘Poder sin límites’ y ‘Despertando al gigante
interior’), Mark Cuban comentó que ambos partidos (republicanos y demócratas)
son de temer. Sin embargo prefiere lo que ya conoce versus lo nuevo por
conocer. Haciendo la semejanza de una persona que busca empleo -al igual que
Romney busca ser elegido presidente- considera que éste ha cometido el error de
dar escuetos argumentos sobre cómo va a mejorar al país. Cuban señalaba: “Sería
como contratar a un CEO para tu empresa, quien al preguntársele cómo va a
incrementar las utilidades, te respondiera ‘incrementando las ventas’ y
‘recortando gastos’”. Así como usted jamás contrataría a una persona que diera
semejantes respuestas, de igual forma Cuban piensa que Romney pareciera no
tener experiencia contratando CEO’s para sus empresas, ni se ha percatado que
él mismo ha fallado en sus respuestas pues los debates son entrevistas abiertas
para el ‘empleo’ de presidente de su país.
Mark Cuban considera que Obama no puede ser juzgado tan
severamente pues no se sabe qué tan bien o mal lo ha hecho. Pero sí señaló que
la situación económica ha mejorado sustancialmente. En el 2008 la crisis tenía
hundido todo el sistema financiero, incluyendo la bolsa y los bancos. No
existía certeza sobre cuanto tiempo se extendería la depresión. Pero eso ha
quedado atrás gracias al gobierno actual, y por eso Cuban cree que Obama debe
mantenerse en el poder.
