Leí un artículo titulado "Loneliness of superheroes" de John deVore (https://medium.com/s/man-interrupted/the-loneliness-of-superheroes-9ade983d95e6) y me inquieta cómo manipula y destruye la simbología de los superhéroes. Pero hay algo perverso en el transfondo del mensaje: justifica su comportamiento personal (patético y de autovictimización) como una patología derivada de sí mismo, por el solo hecho de ser hombre. Luego lo justifica, tergiversando el comportamiento de los superhéroes, para hacer creer al lector, que por lo tanto, todos los demás hombres somos iguales. Esto en sí, es una generalización peligrosa. Y por si fuera poco, luego retuerce el mensaje al mostrar sus propios rasgos de vulnerabilidad cual si fuese un ser indefenso. No sé qué tipo de personas lo leen, pero me preocupa pensar que por su fama y en el medio que lo hace, los lectores y lectoras, crean a ojos cerrados, todo lo que dice.
Me gustan los superhéroes y escribo ésto porque no estoy de acuerdo con su forma de manipular arquetipos, como si éstos fueran manipulables. Así que aquí va una explicación más ajustada a la Verdad de los superhéroes.
Destruyendo símbolos Uno no ama a los superhéroes porque golpean, se enojan o llevan furia en sus ojos, como asegura DeVore. También señala que la vida es dolor y por tanto, "la única forma de evitar ese dolor es gritarle a ella (la vida) y golpearla justo en la garganta". Ish. Bueno. Sí. La vida es difícil. Pero una de las formas (y no la única) de salir adelante, es comprender que para ello uno debe sacrificarse. Es a través del sacrificio que nuestras vidas toman sentido. Y si aceptamos dicho sacrificio, en especial cuando lo hacemos por las personas que amamos (y si somos más 'elevados', por todas las demás personas), las posibilidades de alivianar "el Camino" se incrementan sustancialmente. Las personas no huimos de la Vida: aprendemos, crecemos y mejoramos con ella. Nuestras experiencias son nuestra vida. Por eso no la golpeamos ni le gritamos como lo sugiere deVore. Porque estaríamos lastimándonos a nosotros mismos.
Asegura también que los superhéroes hablan dos idiomas: la violencia y el enojo. Lecciones que según él, enseñamos los padres a nuestros hijos de generación en generación. Y lo más grave: dice que esto se convierte en una "virtud masculina fundacional". Pero no es cierto. Primero: los superhéroes hablan el idioma de la esperanza y de la justicia. Segundo, ellos existen como arquetipos de nuestros propios comportamientos cotidianos, para proteger a los más débiles y de paso, luchar contra los villanos. Tercero, estas son las virtudes que enseñamos a nuestros hijos e hijas cuando leemos comics, vemos películas con ellos y les compramos trajes de sus superhéroes favoritos, ya que así comprenden, actúan y personifican los valores explicados.
Los niños y las niñas, desde pequeños, juegan "de casita", pues en sus cabezas ellos ven el mundo de una forma particular y quieren pertenecer a ese mundo, a ser personas "importantes" y a tener un valor para aportar a los demás. En su juego, actúan como los adultos, en especial siguiendo el ejemplo de sus padres (Por eso darles un buen ejemplo es tan importante). Un detalle que les debemos enseñar es que ni los héroes ni los villanos mueren nunca. ¿Por qué? Porque el bien y el mal nunca mueren. Es algo inherente a la vida, que vemos todos los días ya que "la línea de batalla entre el bien y corre a través del corazón de cada hombre" (Aleksandr Solzenithsyn). Fantasear con ellos y ellas, actuando los valores de la esperanza y la justicia dentro de los súper trajecitos, en lo personal siempre me ha parecido una buena idea.
Volviendo al artículo mencionado, deVore confiesa -como si fuese el Doctor Corazón- que de tener súper poderes, usaría telekinesis, magnetismo o súper fuerza para recomponer corazones heridos. De nuevo, sin juzgar a sus ávidos lectores ¿será que busca y pretende otra cosa? Como sea, los superhéroes no son Cupido ni tampoco terapeutas especialistas en cosas del amor. Ellos tienen una misión superior, pues en términos arquetípicos, buscan defender a la humanidad. Eso simbolizan para nosotros.
Primera generalización: "Men are lonely". DeVore dice que todos los hombres estamos solos. ¿Exactamente cómo? No lo explica porque su único objetivo es impulsar en la cabeza de sus lectores y lectoras esa "afirmación" como verdadera. Un disparate. Y para "justificarlo", tergiversa héroes de la cultura pop, por lo que a continuación explicaré, intentando recomponer el desastre arquetípico que elaboró con argumentos no válidos pero sí mal intencionados:
Batman - Es el único superhéroe sin poderes. Es decir, alguien común que se pone a la altura de quienes sí tienen súper poderes (sus companeros de la Liga de la Justicia). Por eso representa al hombre. Y claro, vive solo porque su arquetipo también representa al hombre capitalista que entrega su vida los negocios. Eso -la soledad- es el precio que paga el capitalista que sacrifica su vida por el trabajo. Pero también Bruce Wayne, queriendo proteger a la sociedad, debe luchar contra villanos que en general, impulsan constantemente los antivalores en Ciudad Gótica. Y por eso Bruce debe decidir entre tener una familia o salvar a su ciudad.
Ironman - Es similar a Batman pues no tiene poderes especiales. Pero ésto no lo limita a enfrentarse a los villanos aunque arriesgue su vida. Además, en las últimas entregas se le ha visto muy preocupado por Spiderman, casi como si fuese su propio hijo. A ver: el ego de Tony Stark es tan grande que él mismo se señala como "genio, millonario, playboy, filántropo". Pero lucha contra quienes quieren destruir el planeta. Y aunque no es mi héroe favorito, no sé de dónde saca el autor que Ironman es una ostra humana y otros insultos más. Y por cierto, no está solo. Tiene una esposa: Virginia "Pepper" Potts.
Aquaman - Tiene súper poderes al nivel de Superman y Wonder Woman, utiliza telepatía y un radar dentro del agua, y es nada menos que el Rey de Atlantis, es decir, lleva una enorme responsabilidad sobre sus espaldas. Un dato curioso es que ¿adivinen? Tampoco está solo. Él tiene una esposa, Mera. Inclusive en los comics, ellos perdieron un hijo en manos de un villano; y Aquaman ha tenido que superar esta dolorosa experiencia. DeVore en su diatriba, dice que Aquaman le teme a los peces. Pucha...
Capitán América - ¿Alguien que sepa un poquito de superhéroes puede explicar porqué el autor dice que el Capitán América se esconde detrás del escudo? Son pocos los superhéroes con tanto valor simbólico, no solo ante los villanos sino también cívicos y de justicia y siempre en pos de los desvalidos y los débiles. Pocos. Simboliza al hombre bueno, fiel, con una valentía ejemplar. Sus circunstancias le hacen serle fiel a una mujer que vivió hace más de 70 años.
Superman - A los 33 años aparece este extraterrestre en la ciudad y en vez de usar sus súper poderes para dominar al mundo, decide no hacerlo, sino vivir como un humano más, entre nosotros. Por eso su alter ego es ser un hombre común. Sin embargo, usa su poder para salvar personas y el signo en su pecho significa "Esperanza". John de Vore acusa a Superman de llevar una vida sin sentido, porque "he's just Clark Kent". Es tan tacaño, que ni siquiera cita -porque claramente quiere evitar decir algo bueno de él- que Clark tiene una novia, Louis Lane, con quien tiene una bella relación, cariñosa y equilibrada y juntos simbolizan una pareja ejemplar.
Avengers - El autor está tan desesperado, que acusa a los Avengers de nunca preguntarse entre sí: "¿Cómo te sentís?" Los Avengers son un grupo tan unido y tan ocupado defendiendo al mundo que no hace falta preguntarse estas cosas cuando a diario se salvan sus vidas mutuamente, Y aún así, tanto Avengers como los Guardianes de la Galaxia muestran siempre escenas y episodios en donde se muestran preocupados por sus compañeros. Siempre.
Segunda generalización "All boys are scared". Cuando somos niños o niñas pequeños, nuestros mundos son básicamente papá y mamá (algo que lamentablemente se está perdiendo en nuestra sociedad "posmoderna" porque los valores de la familia tradicional son retrógrados, viejos y anticuados). En fin, conforme crecemos, poco a poco nos vamos enfrentando al mundo exterior y ampliamos nuestros círculos familiares, escolares y de amistades para ayudarnos a crecer, cada uno a su manera, a su propio ritmo y según sus propias experiencias. Somos todo eso que hemos vivido y aunque sin duda todas las personas hemos sentido temor en el pasado y lo sentimos en el presente, también es cierto que sentíamos otras cosas: alegría, enojo, tristeza, esperanza, orgullo, vergüenza, etc. Eso es lo que nos hace humanos. No hace falta decir que su generalización es infame y malintencionada.
Irónicamente de Vore explica que él jugaba a los superhéroes con sus hermanos. Pero en vez de convertirse en una gran historia de experiencias y compañerismo y trabajo en equipo y camaradería y aventura y diversión y aprendizaje (experiencias que enriquecen y ayudan al desarrollo de ninos y niñas desde edades tempranas), la utiliza para decir que era un chico solo y que hoy, siendo adulto "soy un hombre solo porque no soy fuerte". La oración se explica sola porque no dice nada. Una contradicción; un sinsentido.
El autor cierra intentando victimizarse diciendo que mostrar amor es debilidad, en contradicción con todo lo que señaló en su artículo. Solo espero que las miles y miles de personas que lean sus artículos, vean un poco más allá.
Vivimos la época en que un grupo de la sociedad quiere destruir símbolos. No lo permitamos. Abramos los ojos.
